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Hay 18 involucrados, entre los que aparecen empleados de los centros oficiales de Llavallol y Adrogué. Ofrecían los comprobantes reales de la Verificación Técnica Vehicular a cambio de unos 2.000 pesos, sin necesidad de llevar el auto al taller.

Fácil, rápido, sin esperas y sin riesgo de rebotar. Eso sí, el trámite era más caro que la vía regular y se pagaba en efectivo. Pero a través de la “mafia de la VTV paralela” uno podía tener la oblea de la Verificación Técnica Vehicular al día pegada en el parabrisas del auto y seguir circulando tranquilo, por más que el coche en realidad no hubiera pasado ningún control ni estuviera en condiciones.

La banda promocionaba sus servicios por las redes sociales y ofrecía la calcomanía de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) por 2.000 pesos. Tras seis meses de investigación, escuchas telefónicas y 20 allanamientos, la Policía Bonaerense detuvo a 4 empleados de la planta de Llavallol y a otras 14 personas acusadas de “asociación ilícita, estafa y cohecho (coimas) activo y pasivo”.

Las sospechas de los investigadores comenzaron a partir de publicaciones en Facebook, algunas de perfiles truchos, en las que se ofrecía el “trámite aprobado” con o sin necesidad de presentarse en la planta y sin importar el estado del vehículo.

Con este indicio, la Jefatura Departamental de Almirante Brown comenzó una investigación de oficio con la autorización de los fiscales Alejandro Alleno y Pablo Rossi, de la Fiscalía de Delitos Económicos de Lomas de Zamora, que ordenaron escuchas telefónicas a la línea de una de las usuarias que ofrecía las obleas. Así se descubrió que la mujer operaba junto a sus hijas y le compraba las obleas directamente a un proveedor oficial. Esta conexión, a su vez, abrió más ramificaciones del negocio clandestino. Incluso se pudo dar con un comprador mayorista, dueño de un estudio jurídico de Lomas de Zamora que compraba 30 obleas con sus respectivos formularios por semana.

Actualmente, la VTV para un auto de hasta 2.500 kilos cuesta legalmente desde 811 pesos (para los que tienen la verificación vigente) a 876 pesos (en el caso de los trámites vencidos). Para hacerla, primero hay que sacar un turno y luego pasar las pruebas en una de las plantas oficiales (concesionadas) que dependen del Ministerio de Vivienda, Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia. En caso de que el auto no esté en las condiciones mínimas para circular, hay que repararlo y volver a los 30 días. Para evitar ese trastorno, la pérdida de tiempo y los gastos en el taller, la banda ofrecía adquirir la oblea con el formulario “aprobado” y sin necesidad de ir a la planta. Todo se podía arreglar pasando los datos del auto por Whatsapp y sin moverse de casa. En diciembre ofrecían este “servicio” por 1.800 pesos pero en los últimos días el trámite trucho ya se cobraba entre 2.000 y 2.500 pesos.