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Las 25 familias que hace un mes se habían asentado en terrenos abandonados en el partido de Lanús fueron desalojadas anoche durante un violento operativo en el que policías y gendarmes dispararon balas de goma y gases lacrimógenos después de la olla popular que habían compartido en ese precario asentamiento. Las casas de chapa fueron derrumbadas, dos vecinos fueron detenidos y al menos una decena de personas resultó con heridas de diversa consideración. “Fue una locura”, denunció Daiana, una vecina que mientras tenía a su bebé en brazos fue amenazada por un agente que posó su Ithaca en la cabeza.

El hecho ocurrió en la medianoche de ayer en el barrio Pampa, ubicado a metros del Puente Alsina, que une la provincia con la ciudad de Buenos Aires. Según los vecinos, los miembros de las fuerzas de seguridad provincial y federal no tenían identificación ni mostraron una orden judicial. “‘¿Dónde está la orden de desalojo’, pregunté. ‘Yo soy la orden’, me contestó″, agregó Daiana, quien prefirió no dar su apellido por cuestiones de seguridad.

La toma se realizó el mes pasado en un sector atravesado por las vías del ferrocarril Belgrano Sur. Por tratarse de tierras fiscales en desuso, los vecinos pidieron a las autoridades locales que reconocieran sus demandas de terrenos donde vivir, pero como hasta ayer no habían tenido ninguna respuestas decidieron levantar sus precarias casas de chapas allí mismo.

Daiana, su pareja y sus cuatro hijos se asentaron allí fue porque “ya no podíamos pagar más el alquiler”. “Pagaba 3500 pesos por mes, una fortuna para nosotros”, explicó a Página/12. Según su relato, durante las últimas dos semanas “recibimos varias amenazas” de parte de policías de la Comisaría 3º, de Lanús. Hasta que ayer, mientras se organizaba la comida de la noche un agente se acercó y les dijo “levanten esto porque vengo y los echo a tiros”.

“Al rato, a eso de las doce de la noche aparecieron como hormigas –prosiguió Daiana-. Ni nos hablaron. Empezaron a disparar como locos. Entraron a la toma, nos golpearon, patearon la comida de los chicos, rompieron las mesas. La gente corría por el gas lacrimógeno. Había bebés y chicos, pero no les importó nada.”

Vecinos del Barrio Pampa

Una niña del barrio muestra heridas de balas de goma en brazo y pierna.

Los vecinos respondieron la embestida con piedras, hasta que empezaron las corridas. “A un chico lo detuvieron entrando a la casa de la madre. Los policías lo agarraron y amenazaron con tirarlo desde la escalera”, añadió Lucas Beltrán, también vecino del barrio Pampa.

El joven detenido tiene 21 años y padece epilepsia. El otro arrestado es un hombre de alrededor de 40 años. Al menos diez personas quedaron heridas por los golpes y las balas de goma en la cara, las piernas, los brazos, el pecho y la espalda. Beltrán señaló que las fuerzas de seguridad no dieron aviso previo a la incursión y que ni durante ni después del procedimiento presentaron ninguna orden judicial.

Vecinos del Barrio Pampa

Acompañados por miembros del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), la mayoría de los vecinos afectados se concentraron desde esta mañana frente a la comisaría para reclamar la liberación de los dos detenidos y presentar una denuncia formal por “lesiones”.

“Hicimos la toma porque estamos en una situación crítica”, aseguró Daiana, también herida. “Muchos nos quedamos sin trabajo, no tenemos techo y no podemos pagar un alquiler. Todo es así. Hay una vecina separada a la que le sacaron los hijos por no tener un techo donde cobijarlos. Todo siempre es así”, lamentó.